Visión y conducción, tema central del Colexio de Ópticos Optometristas de Galicia en el Día Mundial de la Visión

Apunta a la prevención visual, con revisiones anuales a partir de los 40 años, como principal arma para combatir problemas al volante con la fatiga visual y reducir accidentes 

Esther Amaro, presidenta: “Las gafas de sol son un importante elemento de seguridad durante la conducción diurna y reducen el deslumbramiento y la fatiga visual, mejoran el confort visual y la percepción de la carretera y reducen reflejos molestos” 

El jueves, 8 de octubre, se instalará un stand en la Plaza de Lugo de A Coruña para ofrecer información a la población 

El Colexio Oficial de Ópticos Optometristas de Galicia conmemorará el próximo jueves, 8 de octubre, el Día Mundial de la Visión, dedicado este año a la visión y conducción. Los establecimientos sanitarios de óptica de Galicia celebrarán una semana de puertas abiertas, del 5 al 11 de octubre, para atender las consultas de los ciudadanos sobre su salud visual en general y, en concreto, sobre las cuestiones a tener en cuenta a la hora de coger un vehículo.

Los representantes colegiales se reunirán en A Coruña el jueves, 8 de octubre, para celebrar una jornada informativa en la que participará la presidenta del colegio gallego, Esther Amaro, y otros miembros de la junta de gobierno. Se ofrecerá una rueda de prensa en el stand situado en la Plaza de Lugo (frente a la tienda FNAC) para explicar todas las actividades que se realizarán en el Día de la Visión. Hasta las 18:00 horas, dos ópticos optometristas voluntarios repartirán información sobre visión y conducción a todas las personas que se acerquen a la carpa.

El Colexio explica que la visión es el principal sentido utilizado en la conducción, por la que recibimos la mayor parte de la información necesaria para detectar  la carretera, su trazado y peligros; percibir e interpretar señales y semáforos; controlar otros vehículos y peatones; calcular distancias y velocidades; detectar el movimiento; orientar la atención visual; adaptarse a diferentes condiciones de iluminación; y tomar las decisiones necesarias para una conducción segura. “La conducción es una tarea de percepción, análisis y reacción continua. Cuando pensamos en conducir, normalmente pensamos en el volante, los pedales, el motor o la velocidad. Sin embargo, antes de acelerar, frenar o girar, necesitamos algo fundamental: ver, interpretar lo que vemos y tomar una decisión”, destaca Amaro. 

El 46 % de los conductores no se revisa la vista ni una vez al año

Mantener una correcta salud visual es importante para la vida diaria, igual que lo es para la conducción habitual o para hacer viajes por carretera. El Colexio apunta a la prevención visual, destacando que es fundamental realizarse anualmente un examen optométrico, especialmente a partir de los 40 años. “El 80 % de la información que se percibe al conducir llega a través de la vista y el 90 % de las decisiones que se toman al volante dependen directamente del estado de la visión”, aclara la presidenta.

El Colexio considera que “si todos los conductores nos revisásemos la vista cada año se reducirían los accidentes”. Pero destaca que el problema está en que el 46 % de los automovilistas no lo hace, aumentando, por tanto, el riesgo de sufrir accidentes de tráfico; al igual que un 25 % de los jóvenes de entre 18 y 30 años que nunca se ha realizado un examen visual, incluso antes de coger el volante.  Así, el Colexio expone varios enemigos de la conducción:

-Fatiga visual: Todo lo que implica un uso continuado de los ojos provoca fatiga visual. La conducción requiere un esfuerzo constante con un altísimo grado de demanda visual. La fatiga visual puede provocar visión borrosa; dificultad para enfocar correctamente; disminución de la agudeza visual; aumento del número y duración de los parpadeos; pérdida de atención visual; en situaciones de fatiga intensa, incluso ilusiones ópticas o percepciones erróneas de luces, sombras o deformaciones de la carretera; además de poder provocar riesgo de microsueños, durante los cuales el conductor puede dejar de procesar visualmente la carretera durante segundos críticos. Ante la fatiga visual, el Colexio gallego recomienda parar el coche, cerrar los ojos o mirar a lo lejos, sin fijar la atención en ningún detalle, para que así se relajen. 

-Noche: Los accidentes de tráfico aumentan durante la noche y la agudeza visual se reduce hasta en un 70 %. No se perciben igual los colores, y se puede perder la sensación de relieve. Además, hay conductores que padecen miopía nocturna y que deberían usar las gafas correctoras durante la noche. Si se utilizan lentes de contacto, los ojos se resecan más, por lo que es conveniente, por la noche, sustituirlas por unas gafas correctoras dotadas de un cristal lo más transparente posible. 

-Amanecer y anochecer: Son las peores horas del día en cuanto a luminosidad se refiere. Los automovilistas que tienen defectos visuales lo van a notar especialmente. Además, en estos momentos del día el sol está muy bajo y se puede sufrir un deslumbramiento.

Según los últimos datos, la entidad asegura que entre un 2 % y un 12% de la población podría estar circulando con una agudeza visual inadecuada o comprometida. “Es obligatorio el uso de gafas o lentes de contacto si la agudeza visual binocular no alcanza los mínimos legales, es decir, un 0,5 para particulares, y un 0,8 para conductores profesionales, además de tener un campo visual adecuado”, indica Esther Amaro. En este punto, el Colexio explica que el campo visual es la extensión del espacio que podemos percibir manteniendo la mirada fija en un punto. Suele ser de entre 180⁰ y 200⁰, pero el campo visual central, que es el que comparten los dos ojos y que proporciona visión en 3D, es de unos 120⁰. Durante la conducción se produce el denominado campo visual cinético, es decir, cuanto mayor es la velocidad, más se estrecha el campo de visión central debido al efecto túnel.

“No olvidemos que a una velocidad de 120 km/h recorremos 100 metros en tan solo 3 segundos. Si apartamos la vista de la vía durante ese tiempo, el vehículo recorrerá la longitud de un campo de fútbol completamente a ciegas. Es fundamental que llevemos siempre la corrección óptica más actualizada posible para evitar tener que mirar las señales o los indicadores del vehículo más tiempo del necesario y, por supuesto, evitar las distracciones”, destaca la presidenta. También la entidad recuerda que los problemas visuales comunes, como la miopía, el astigmatismo, la presbicia, el ojo seco, el glaucoma o las cataratas, pueden afectar a la nitidez y al campo de visión.

Un 12 % de los conductores nunca utiliza gafas de sol al volante 

El Colexio asegura que las gafas de sol homologadas son imprescindibles en la conducción. A pesar de esta contundente afirmación, recuerda que un 12 % de los conductores nunca utiliza gafas de sol y un 33 % solo las usa de forma ocasional. La entidad apunta que las gafas de sol deben adquirirse siempre en establecimientos sanitarios de óptica. Según el Colexio, el 70 % de las gafas de sol que se venden en España (fuera de los establecimientos sanitarios de óptica) podrían no cumplir con las normas de seguridad sanitarias. 

Las gafas de sol más adecuadas según los optometristas son las que tienen filtro solar inferior a la categoría 4. El color de los cristales que recomiendan es el gris, ya que transmite uniformemente la luz a través del espectro y respeta mejor los colores naturales. También aconsejan el cristal polarizado, ideal para la conducción ya que evita los reflejos más molestos del sol, y tratamientos antirreflejantes en la cara interna de la lente, así como monturas finas o lentes curvas que no limiten la visión lateral. “Las gafas de sol son un importante elemento de seguridad durante la conducción diurna y reducen el deslumbramiento solar, disminuyen la fatiga visual, mejoran el confort visual, facilitan la percepción de la carretera y pueden ayudar a reducir reflejos molestos sobre superficies como la carretera, el capó del coche o el agua” –argumenta Esther Amaro–.

En cuanto a los conductores de motocicletas y ciclomotores, el Colexio indica que deben llevar gafas de sol que sean lo suficientemente envolventes para impedir que las partículas de polvo u otros cuerpos extraños penetren en los ojos, además de gafas que no limiten el campo de visión, evitando las monturas anchas que obstaculizan la visión lateral. 

Por otra parte, el Colexio hace un llamamiento sobre el consumo al volante de alcohol u otras sustancias que pueden alterar las capacidades necesarias para una conducción  segura, totalmente sancionado por la DGT. “El alcohol afecta directamente a la calidad de la información visual y también a la capacidad del cerebro para interpretarla y responder. Produce una falsa sensación de seguridad, reduce el campo visual y aumenta el efecto túnel, empeora la visión periférica, provoca movimientos oculares más lentos y menos eficaces, dificulta el cálculo de distancias al deteriorarse la convergencia ocular y también de velocidad, además de aumentar la sensibilidad al deslumbramiento, reducir la capacidad para percibir luces y señales, y causar fatiga visual y aumentar los tiempos de reacción más rápidamente”, destaca la presidenta.

 

Descarga documentos (versión imprimir):

–Cartel Día Mundial de la Visión 2026

–Pasquín Día Mundial de la Visión 2026