El Colexio de Ópticos Optometristas de Galicia recomienda para esta Navidad juguetes que estimulen la visión según la edad del niño

Sonajeros de colores, libros táctiles, cubos apilables, puzles, juegos de mesa, libros ilustrados o kits de arte son buenas opciones de regalo para Papá Noel o los Reyes Magos 

La entidad aconseja evitar excesos en la alimentación para prevenir patologías como la retinopatía hipertensiva o diabética 

Santiago de Compostela, 9 de decembro de 2025 (Vía Láctea Comunicación).- La Navidad está a las puertas y con ella todas las actividades y celebraciones tradicionales de estas fechas. El Colexio Oficial de Ópticos Optometristas de Galicia recuerda que, para proteger la salud visual de los niños en Navidad, es importante equilibrar las actividades en interiores con las de exterior, combinando actividades de cerca con otras que impliquen mirar a lo lejos; limitar el tiempo de uso de pantallas para reducir la fatiga visual y la exposición al exceso de la luz azul; y elegir regalos que estimulen su desarrollo visual. También se deben prevenir accidentes con juguetes peligrosos y asegurar un entorno visual saludable con iluminación adecuada. “Las luces de Navidad brillantes pueden causar fatiga visual, y las luces LED blancas, especialmente de noche, pueden alterar el sueño al inhibir la melatonina” –destaca la presidenta del Colexio, Esther Amaro–.

Los regalos de Papá Noel y los Reyes Magos son otro elemento fundamental de la magia de la Navidad y muchas de las peticiones son tecnológicas, como los videojuegos o las tablets. El Colexio aconseja establecer límites de tiempo de uso de dispositivos electrónicos aplicando la regla 20-20-20: cada 20 minutos, que miren a 20 pies (6 metros) de distancia durante 20 segundos. Además, señala que es fundamental mantener una distancia prudencial con las pantallas y asegurarse de que el brillo no sea excesivo, así como evitar que los niños vean la televisión o usen dispositivos electrónicos antes de acostarse, y en ningún caso ver las pantallas a oscuras.

Aunque es cierto que los videojuegos contribuyen a mejorar la visión periférica, el Colexio recomienda otros juguetes que estimulen la visión de los niños durante su desarrollo, es decir, la memoria visual, la motilidad ocular –capacidad de seguir con los ojos un objeto en movimiento– y la coordinación entre el ojo y la mano. La entidad destaca que es mejor centrarse en regalos seguros y estimulantes, como los juguetes que fomenten el desarrollo visual, tipo libros ilustrados, juegos de mesa que requieran atención a detalles o kits de arte.

También el Colexio indica que es preciso evitar juguetes peligrosos que lancen proyectiles, que tengan piezas pequeñas o punzantes, y que no cumplan con las normativas de seguridad, en concreto el sello de la Unión Europea (CE), respetando siempre la edad recomendada.

Una de las ventajas de los juguetes es, según el Colexio, que permiten detectar problemas visuales en los niños, sobre todo hasta los seis años. Los optometristas explican que estos problemas se identifican cuando el pequeño tiene complicaciones para identificar colores o para coger un objeto porque no ve bien.

Además, el Colexio apela a la responsabilidad de los padres y madres para que jueguen con sus hijos y así puedan descubrir si tienen este tipo de problemas. Así, ante cualquiera de estos síntomas, el Colexio indica que los progenitores deben acudir con su hijo al óptico optometrista para que lo examine y determine si sufre algún problema de refracción u otras cuestiones oculares o de cualquier otro tipo por las que debería ser atendido por el especialista pertinente.

Durante los primeros meses de vida, los optometristas gallegos explican que los juguetes deben tener colores llamativos y muy vivos, para que el bebé le preste atención cuando se los acerquen a unos 20 centímetros, por ejemplo los tradicionales sonajeros. A partir del tercer mes, cuando comienza el desarrollo de la coordinación ojo-mano y se estabiliza la visión binocular y cromática, los especialistas destacan que los bebés pueden comenzar a jugar con cubos que se apilan u otros juguetes de formas geométricas.

A medida que crecen, entre los seis y los diez meses, el Colexio explica que empieza la etapa del suelo y el gateo, y es entonces cuando los bebés puede ver mejor su entorno. En esta etapa, la entidad destaca que es cuando hay que desarrollar su capacidad visual con juguetes como los libros táctiles que estimulan el enfoque de objetos y la percepción de colores.

También durante esta etapa y hasta los tres años, los optometristas indican que los bebés pasan de ver en blanco y negro a captar todas las tonalidades, ya con toda la visión desarrollada. Aconsejan los juguetes con combinaciones de colores y formas, como centros de actividades que ayudarán a captar todas las tonalidades y empezar a distinguirlas.

A partir de los tres años, los ópticos optometristas apuntan que podrán empezar a jugar con puzles o rompecabezas y juegos de ingenio para estimular mejor la percepción y la memoria visual. Es muy recomendable el Tangram, un sencillo juego que consiste en formar siluetas de figuras a base de piezas geométricas y que le permitirá al niño poner a prueba su creatividad e imaginación al tiempo que analiza formas geométricas, dimensiones y relaciones espaciales. “Es una forma lúdica de mejorar las habilidades sensoriales y motoras ayudando a la visualización, la percepción espacial, la memoria y la atención visual” –argumentan los optometristas gallegos–.

Por supuesto, el Colexio incluye en su lista de recomendaciones los clásicos juegos de mesa a partir de los seis años, como el parchís y la oca, que obligan a mover los ojos de forma parecida a como se haría al pasar de una palabra a otra durante la lectura y que constituyen un “excelente entrenamiento visual”. Además, señalan que la agudeza visual cobra una gran importancia en juegos tipo Memory, Dobble o Uno, que además ayudan en el desarrollo de habilidades básicas asociadas a la lectura, las matemáticas y la codificación.

Esther Amaro: “La subida de la tensión arterial, de los niveles de glucosa en sangre, el tabaquismo o el sedentarismo repercuten negativamente en nuestros ojos”

A pesar del ambiente festivo, el Colexio anima a todas las personas a no olvidarse de su salud visual durante estas semanas, porque descuidar la salud puede acarrear problemas en el organismo, incluidos los ojos. “La subida de la tensión arterial, de los niveles de glucosa en sangre, el tabaquismo o el sedentarismo repercuten negativamente en nuestros ojos” –argumenta la presidenta–.

El Colexio explica que el consumo de grasas, azúcares, alcohol y la falta de actividad física pueden aumentar el riesgo de hipertensión arterial lo que puede provocar visión borrosa en las primeras fases y, si el problema empeora, puede surgir la retinopatía hipertensiva o incluso una inflamación del nervio óptico.

También el Colexio aconseja un consumo modrado de dulces navideños, especialmente en las personas que padecen diabetes. Los ópticos optometristas destacan que, cuando la diabetes no se trata adecuadamente, puede provocar una pérdida grave de visión o incluso ceguera a través de dos afecciones llamadas retinopatía diabética y edema macular diabético. Aunque de menor gravedad, también los profesionales de la visión recuerdan que un mal control de los niveles de glucosa en sangre puede causar cambio de graduación, visión doble, opacidad del cristalino, glaucoma y alteración en la percepción de los colores.

El consumo de tabaco es otro de los hábitos que aumenta en Navidad, y sus agentes tóxicos pueden causar la aceleración de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE); daños en el nervio óptico, algo que se conoce como ambliopía del tabaco-alcohol y que ocasiona pérdida de la agudeza visual; aumento de las posibilidades de padecer retinopatía diabética en las personas diabéticas; cataratas, ya que este este problema es un 40 % más frecuente entre los fumadores debido a que los agentes tóxicos provocan la pérdida de transparencia del cristalino; así como ojo seco por el humo del tabaco, incluso en fumadores pasivos.

Para compensar los excesos, el Colexio recomienda moderarse en las comidas de los días anteriores a los festejos, optando por vegetales de hojas verdes (espinacas, col rizada o acelgas); pescado rico en omega-3 (salmón, sardinas, atún) para prevenir sequedad ocular y degenaración macular; frutas cítricas (naranjas, pomelos o mandarinas) ricas en vitamina C para ayudar a prevenir cataratas; zanahorias para enriquecerse de vitamina A esencial para una buena visión; y frutos secos y semillas ricos en omega-3 y vitamina E que pueden ayudar a proteger los ojos de los daños de los radicales libres. Además, la entidad recuerda que es fundamental beber al menos dos litros de agua al día, para evitar la deshidratación ocular,y realizar ejercicio físico, al menos andando una hora al día.