El Colegio de Ópticos-Optometristas de Galicia celebra que el pleno del Parlamento haya debatido la situación de la profesión en relación con el convenio que mantenía con el Sergas desde 2007

Más de 50.000 consultas al año atendían estos profesionales en los establecimientos de óptica gracias al acuerdo

La entidad sigue reivindicando, además, la creación de su categoría sanitaria en el sistema público de salud

El Colegio de Ópticos-Optometristas de Galicia valora positivamente que el Parlamento de Galicia haya debatido hoy en pleno la situación de la profesión en relación con el convenio que el Sergas mantenía con la entidad colegial.

El convenio “Ollo cos ollos” que el Colegio tuvo desde 2007 hasta 2020 con el Sergas permitía prestar un servicio gratuito a la población gallega que se cifraba en más de 50.000 consultas al año. “Teníamos 630 ópticas adheridas al convenio, cuya ubicación alcanzaba todo el territorio gallego. A partir de la hoja de interconsulta que rellenaban los profesionales y que se remitía al Colegio, manteníamos un exhaustivo control de todo el proceso. El rendimiento ha sido extraordinario y muy beneficioso para el conjunto de la población, paliando de forma notable las abultadas listas de espera que se producían en los hospitales. Pero los colegiados no percibían de la Xunta ni la más mínima retribución por paciente atendido, demanda que veníamos planteando desde hace años. Esta situación provocó la convocatoria de una asamblea extraordinaria, el año pasado, que decidió la no renovación del convenio”, tal como explica el Colegio profesional.

Ante esta situación, Sanidade optó por firmar un convenio con las empresas de óptica, al que dice tener adheridas unas 165. “Pero esta no es la solución, porque nadie controla nada. Además no llegan a la mayor parte del territorio, particularmente al medio rural, teniendo que desplazarse sus habitantes 30-40 km hasta el centro de especialidades correspondiente y ponerse en espera”, tal como añade la entidad, que también reivindica, desde hace tiempo, la creación de la categoría sanitaria de óptico-optometrista dentro del sistema público gallego. “Es una categoría que ya han creado diversas comunidades autónomas de distinto signo político, como Madrid, Valencia, Aragón, País Vasco, Andalucía y Baleares”.