Esther Amaro, presidenta: “Usar gafas de sol de calidad es esencial para proteger la salud visual a corto y largo plazo, evitando el riesgo de sufrir patologías visuales” 

El deporte al aire libre aumenta en verano y el Colexio aconseja usar gafas de sol específicas para cada disciplina con el fin de “mejorar el rendimiento y la seguridad deportiva” 

El Colexio Oficial de Ópticos Optometristas de Galicia recomienda el uso de gafas de sol de calidad para proteger los ojos durante las largas jornadas veraniegas. Pasar momentos al sol es aconsejable para recargar el cuerpo de vitamina D, pero siempre echando mano de las gafas de sol para proteger los ojos de la potente radicación solar . “Usar gafas de sol de calidad es esencial para proteger la salud visual a corto y largo plazo, evitando el riesgo de sufrir patologías visuales y que las estructuras oculares más sensibles, como el cristalino, la retina o la córnea, no se vean afectadas” –apunta la presidenta del Colexio, Esther Amaro–.

El Colexio recuerda que las gafas de sol son la primera línea de defensa contra el deslumbramiento del sol y sus dañinos rayos UV. La entidad recomienda el uso de gafas de sol homologadas, es decir, que hayan pasado un control sanitario por parte de un óptico optometrista, con la marca “CE” con el control de calidad de la Unión Europea, y no aconseja su compra en bazares o mercadillos donde se venden falsificaciones sin ningún tipo de registro sanitario.

La entidad explica que las gafas de sol deben disponer de un filtro tipo 3, o incluso tipo 4 en zonas de alta montaña, para la práctica de deportes acuáticos, adaptadas a las características de usuarios de todas las edades, poniendo especial atención en la protección de grupos vulnerables como bebés, niños y adolescentes, tercera edad, mujeres embarazadas y personas que recientemente se hayan sometido a operaciones de cataratas o cirugía refractiva, que pueden ser más sensibles a la luz ultravioleta.

Además, el Colexio aconseja utilizar gafas polarizadas y envolventes para bloquear la luz más molesta, a la vez que aportan una visión sin reflejos y protegen frente a los rayos ultravioleta, ideales, por ejemplo, para la conducción. Y para las personas que tienen problemas refractivos, la entidad recomienda utilizar gafas de sol graduadas, completando esta protección con el uso de gorra o sombrero, para que los ojos siempre estén en sombra. 

Si las lentes de las gafas de sol no tienen tratamiento de absorción ultravioleta, mejor no usar nada

“Es importante extremar la protección de la vista de 12 de la mañana a 5 de la tarde, aunque exista nubosidad, porque parte de la radiación UV traspasa la barrera de las nubes, y también si se viaja a la montaña porque la radiación aumenta entre un 10 y un 12 % por cada 1.000 metros de altura, pudiendo producir quemaduras y lesiones en la vista” –apunta Esther Amaro–.

En cambio, el Colexio destaca que si las gafas de sol son de mala calidad la pupila se abre más porque las lentes dejan pasar menos luz, pero la misma radiación nociva. “Si las lentes tintadas no tienen tratamiento de absorción ultravioleta, esta llega a los ojos. Por eso, es más conveniente no usar nada que llevar gafas de sol tintadas sin filtro ultravioleta” –argumenta Amaro–.

El Colexio también aconseja limpiar y guardar adecuadamente las gafas de sol en la piscina y en la playa. Explica que no se deben dejar las gafas de sol en cualquier sitio, por lo que es importante llevar el estuche para guardarlas en la bolsa de la playa para que no se ensucien o rayen con la arena. Recomienda, en primer lugar, enjuagar las gafas con agua dulce y jabón líquido neutro para eliminar los restos de crema solar y de arena y, a continuación, pasarles la gamuza específica para gafas para secarlas.

Además, la entidad aconseja usar gafas de buceo tanto en la playa como en la piscina para prevenir infecciones y molestias oculares, ayudando a evitar el contacto directo con el cloro y con contaminantes como virus y bacterias.

Gafas especiales para el trail y running en montaña o asfalto

Con el buen tiempo, se dispara el número de personas que practican deportes al aire libre. Entre los más comunes están el fútbol, pero también otros como el running o el trail. Además de una buena hidratación y protección solar para evitar quemaduras en la piel, el Colexio destaca que es importante llevar unas buenas gafas de sol que protejan del sol y de posibles golpes.“

La salud visual juega un papel clave tanto en el rendimiento como en la seguridad deportiva. Las gafas deportivas no son solo un accesorio, actúan como una barrera de protección frente a la radiación ultravioleta, el viento, el polvo, los insectos o incluso pequeños impactos, por lo que su uso debería ser obligatorio. También ayudan a reducir el deslumbramiento y la fatiga visual, algo fundamental cuando el ojo está sometido a cambios constantes de luz, reflejos o largas horas de exposición solar”, apunta la presidenta.

Pero no todas las gafas son iguales ni todas las lentes están indicadas para todos los deportes. El Colexio explica que a la hora de elegir es importante fijarse, por ejemplo, en el color. En el caso del running en asfalto, hay que tener en cuenta que “la visión está constantemente expuesta a reflejos intensos, cambios de luz, la radiación UV, el viento y el deslumbramiento provocado por el asfalto y otras superficies urbanas”, describe. Por ello, el Colexio aconseja usar gafas especializadas de running, “ligeras, resistentes y con un ajuste ergonómico que permanezca estable durante el movimiento”.

También la entidad señala que el color de la lente es importante para determinados deportes al aire libre. Las lentes grises son ideales para mantener una percepción natural del entorno y reducir la fatiga visual durante entrenamientos prolongados. Los tonos marrones aumentan el contraste, lo que facilita la detección de irregularidades del asfalto y zonas de sombra, aportando un extra de seguridad en entornos urbanos. Las lentes polarizadas pueden ser una buena opción, ya que reducen el deslumbramiento provocado por el asfalto y otras superficies reflectantes. También destaca que las lentes fotocromáticas representan una solución muy interesante para corredores que entrenan en condiciones cambiantes de luz, ya que se adaptan automáticamente sin necesidad de cambiar de gafas. “Algunos modelos deportivos integran tecnologías fotocromáticas específicas que ofrecen una mayor rapidez de adaptación y mejor rendimiento en actividad”, argumenta.

Cada vez está más de moda salir a correr por la montaña. Y el Colexio recomienda una protección visual más completa puesto que el ojo se enfrenta a cambios bruscos de luminosidad, reflejos, ramas, polvo o viento, “por lo que las gafas deben ofrecer una cobertura envolvente y una alta estabilidad”. En este caso, las gafas más óptimas son las de tonos ámbar, rojizos o marrones que mejoran el contraste y ayudan a identificar desniveles, piedras o irregularidades del terreno con mayor claridad.
Maricruz Sánchez, óptico optometrista y docente: “Se ha demostrado una relación directa entre la hipermetropía no corregida y los problemas de lectura”

Se celebrará el sábado por la tarde y el domingo por la mañana en la sede colegial de Santiago 

El Colexio Oficial de Ópticos Optometristas de Galicia iniciará el sábado-16 y el domingo-17 de mayo el curso “Optometría pediátrica en la práctica clínica. Evaluación y manejo basado en la evidencia”. Tendrá lugar en la sede colegial en Santiago (Praza de Salvador García Bodaño, 2, 1º) en horario de 16:00 a 20:00 horas el sábado y de 9:00 a 13:00 horas el domingo. El curso estará impartido por la óptico optometrista Maricruz Sánchez, Máster en Optometría Avanzada y Ciencias de la Visión y directora del Centro de Optometría Pediátrica y Terapia Visual en Orihuela (Alicante).

Maricruz Sánchez explica que el desarrollo visual es un proceso dinámico de maduración que comienza en el útero y se prolonga hasta el final de la infancia. “Al nacer, el sistema visual es inmaduro, pero evoluciona rápidamente gracias a la estimulación del entorno”, señala la óptico optometrista.

Según la experta, un concepto clave es la emetropización, un mecanismo de autorregulación donde el ojo ajusta sus estructuras (córnea, cristalino y longitud axial) para compensar la hipermetropía inicial del recién nacido  y alcanzar valores cercanos a la emetropía hacia los 5-6 años. “Es fundamental entender que existe un periodo crítico, desde el nacimiento hasta los 8-10 años, en el que el sistema visual tiene una gran plasticidad, pero también es muy vulnerable a estímulos anómalos que pueden causar daños irreversibles si no se detectan a tiempo”, asegura.

La optometrista destaca que la exploración optométrica debe adaptarse a la edad y al nivel de maduración cognitiva del niño o niña. Explica que el proceso se divide en varias fases esenciales:

  • Anamnesis detallada: Se investigan antecedentes de riesgo como la prematuridad (especialmente si el peso al nacer fue inferior a 1.500 g), hitos del desarrollo motor y síntomas en el entorno escolar.

  • Evaluación de la agudeza visual: Los test utilizados van a depender de la edad. En menores de 3 años se utilizan técnicas objetivas o de observación como la mirada preferencial . En niños mayores de 3 años, se emplean optotipos de símbolos reconocibles como el test de LEA.

  • Refracción objetiva: La retinoscopía es la técnica de referencia para determinar la graduación sin depender de la respuesta del niño o niña.

  • Evaluación de la visión binocular (alineamiento de los ojos mediante el Cover Test), la estereopsis (percepción de profundidad) y la capacidad de enfoque o acomodación.


Maricruz Sánchez apunta que las alteraciones más frecuentes encontradas en la población infantil incluyen errores refractivos, como la hipermetropía, miopía y astigmatismo. Especial atención requiere la anisometropía, es decir, la diferencia de graduación entre ambos ojos, que es un factor de riesgo para la ambliopía u ojo vago,  que es la disminución de la agudeza visual por una experiencia visual anómala (estrabismo, defectos de graduación o deprivación). También apunta al estrabismo, que es la pérdida del alineamiento de los ejes visuales, que impide que ambos ojos miren simultáneamente al mismo objeto; las disfunciones binoculares no estrábicas, como la insuficiencia de convergencia, que dificulta el trabajo coordinado de los ojos en tareas de cerca; o las patologías específicas, ya que el optometrista puede detectar signos de alerta de cataratas congénitas o retinoblastoma.

La experta asegura que la visión es una herramienta esencial para el rendimiento académico. “Cuando el sistema visual no es eficiente, el niño debe realizar un esfuerzo excesivo que deriva en síntomas como fatiga visual, cefaleas, evitación de la lectura o pérdida de atención”, indica. Normalmente, Maricruz Sánchez destaca que los menores afectados en su visión tienen dificultad lectora. “Se ha demostrado una relación directa entre la hipermetropía no corregida y los problemas de lectura”, asegura. También indica disfunciones de enfoque y coordinación, con alteraciones como la insuficiencia de convergencia que provocan que las palabras "salten" o se muevan al leer, causando una disminución progresiva de la comprensión lectora; además de problemas oculomotores, ya que explica que una lectura fluida requiere movimientos oculares precisos (sacádicos).

“Los niños con dificultades visuales suelen realizar más fijaciones, más largas y un mayor número de regresiones, es decir, volver atrás en el texto, lo que ralentiza enormemente el proceso de aprendizaje. Es vital aclarar que los problemas visuales no son la causa primaria de trastornos como la dislexia, pero sí pueden actuar como un obstáculo significativo que agrava cualquier dificultad de aprendizaje”, argumenta.

El curso proseguirá con nuevas sesiones presenciales el sábado-30 (de 16:00 a 20:00 horas) y el domingo-31 de mayo (de 9:00 a 13:00 horas) en la sede colegial de Santiago.
El Colexio de Ópticos Optometristas de Galicia advierte que su observación nunca se debe hacer mirando directamente al Sol por el peligro a sufrir daños graves y permanentes en la retina, o incluso ceguera si su contemplación es prolongada

Explica que las gafas de eclipse reducen la luz solar en un factor superior a 30.000 veces, con un índice de opacidad 5 o mayor, y deben usarse en periodos cortos de tiempo de medio minuto con descansos de mayor duración 

El eclipse total de Sol de este año es un tema que aborda el Colexio Oficial de Ópticos Optometristas de Galicia con especial inquietud, ofreciendo recomendaciones para que las personas protejan sus ojos y puedan ver con seguridad visual este fenómeno astronómico.

El próximo 12 de agosto se vivirá uno de los fenómenos más esperados del siglo: un eclipse total de Sol visible desde Galicia, que será el primer territorio de España en observar cómo la Luna oculta por completo el Sol. Este eclipse solar total será el primero desde 1912 y no se repetirá hasta el año 2180. Pero antes de esa gran cita con el cielo habrá una fecha clave: el 30 de abril. Ese día se producirá una curiosa coincidencia astronómica que permitirá realizar una especie de “ensayo general” del eclipse. “Será un día gemelo de eclipse en el que el Sol ocupará exactamente la misma posición que tendrá durante el eclipse total de agosto”, indican desde el Colexio.

La explicación es sencilla y fascinante a la vez. Debido a la geometría de la órbita terrestre y al movimiento aparente del Sol en el cielo, a finales de abril el Sol se situará prácticamente en la misma posición que tendrá el 12 de agosto a la hora del eclipse. En términos prácticos, eso significa que si el 30 de abril se mira hacia el oeste a la misma hora del eclipse —alrededor de las 20:20 horas— se verá el Sol exactamente en el lugar donde aparecerá eclipsado en agosto. 

Este detalle es crucial porque el eclipse de 2026 ocurrirá muy cerca del horizonte, algo poco habitual en eclipses totales. El Sol estará apenas a unos grados de altura cuando llegue la totalidad, por lo que cualquier obstáculo —una montaña, un edificio o incluso un bosque— podría arruinar la observación. Por eso, el llamado “día gemelo del eclipse” se ha convertido en una herramienta práctica para planificar la observación y, también según recuerda el Colexio, un momento ideal para probar las gafas de eclipse fundamentales para visualizar en agosto correctamente y con seguridad el eclipse. 

Desaconseja utilizar cámaras, telescopios, prismáticos o filtros caseros 

El Colexio señala que, para poder realizar una observación segura, nunca se debe mirar el Sol directamente, a simple vista o con gafas de sol. Durante un eclipse solar total, el Colexio explica que mirar sin una protección segura y adecuada puede dañar los ojos de forma permanente. “Observar el Sol siempre entraña riesgos, pues la gran cantidad de radiación que emite a diversas longitudes de onda, principalmente infrarrojo, visible y ultravioleta, puede dañar la retina de forma grave o producir incluso ceguera permanente si la contemplación es prolongada y si no ponemos los recursos adecuados” –argumentan desde la entidad–.

El Colexio recomienda visualizar el eclipse de Sol usando un filtro homologado, por ejemplo, las popularmente conocidas como gafas de eclipse  (ISO 12312-2:2015), que reducen la luz solar en un factor superior a 30.000 veces, con un índice de opacidad 5 o mayor. La entidad explica que estas gafas de eclipse deben cumplir la certificación correspondiente de la Comunidad Europea, y su uso debe realizarse siguiendo sus instrucciones, durante cortos periodos de tiempo (medio minuto), seguidos de descansos de mayor duración, y nunca deben utilizarse conjuntamente con unos prismáticos o un telescopio, instrumentos que requieren sus propios accesorios específicos para visualizar eclipses.

La entidad incide en que no debe observarse el sol con aparatos, como cámaras, instrumentos telescópicos o prismáticos que no estén preparados para ello y dispongan de los accesorios específicos y, por supuesto, tampoco con filtros no homologados.

Además, para evitar cualquier accidente, los ópticos optometristas gallegos destacan que conviene observar el Sol con un filtro profesional homologado y proyectando su imagen sobre una cartulina, pantalla, pared o techo. Recuerdan que los filtros caseros están totalmente desaconsejados, tipo gafas de sol, cristales ahumados, radiografías, reflejos en el agua..., ya que ninguno de estos sistemas filtran la luz para observar de forma segura el Sol y pueden causar daños transitorios o permanentes en la vista.

En el caso de los niños, el Colexio precisa que sus ojos son más sensibles que los de los adultos y si se les nubla la vista o comienzan a tener molestias visuales tras observar el eclipse se debe acudir a urgencias oftalmológicas lo más rápidamente posible. Además, recuerda que las personas con problemas en la visión y quienes hayan consumido alcohol o drogas corren un alto riesgo por la dilatación de las pupilas y la pérdida de control.

Según el Colexio gallego, lo mejor es acudir a un establecimiento sanitario de óptica y que el óptico optometrista, como profesional encargado de la atención primaria de la salud visual, sea el que aconseje y prescriba a cada paciente la mejor solución para ver el eclipse si correr ningún riesgo.

Los próximos acontecimientos astronómicos visibles en España serán el 2 de agosto de 2027 con un nuevo eclipse solar total, y el 26 de enero de 2028 con un eclipse solar anular.
Esther Amaro, presidenta:

“Es obligatorio el uso de gafas o lentes de contacto si la agudeza visual binocular no alcanza los mínimos legales, es decir, un 0,5 para particulares y un 0,8 para profesionales”

 Recomienda el uso de gafas de sol polarizadas, con un filtro solar menor de 4 y grises para evitar deslumbramientos, siempre adquiridas en un establecimiento sanitario de óptica

La llegada de la primavera conllevará este año miles de desplazamientos por carretera por las vacaciones de Semana Santa. El Colexio Oficial de Ópticos Optometristas de Galicia destaca que, además de tener a punto el vehículo antes de iniciar el viaje, es fundamental realizarse una revisión visual. “El 80 % de la información que se percibe al conducir llega a través de la vista y el 90 % de las decisiones que se toman al volante dependen directamente del estado de la visión”, explica la presidenta del Colexio, Esther Amaro.

El Colexio señala que las condiciones visuales son determinantes para la conducción y guardan una significativa relación con los accidentes de tráfico producidos por fallos humanos, distracciones visuales o fatigas visuales provocadas por una visión deficiente. Según los últimos datos, la entidad asegura que entre un 2 % y un 12% de la población podría estar circulando con una agudeza visual inadecuada o comprometida. “Es obligatorio el uso de gafas o lentes de contacto si la agudeza visual binocular no alcanza los mínimos legales, es decir, un 0.5 para particulares, y un 0.8 para profesionales, además de tener un campo visual adecuado”, indica Esther Amaro.

También el Colexio recuerda que los problemas visuales comunes, como la miopía, el astigmatismo, la presbicia, el ojo seco, el glaucoma o las cataratas, pueden afectar a la nitidez y al campo de visión, y factores como la velocidad, la conducción nocturna, los deslumbramientos o conducir con niebla o lluvia pueden reducir la capacidad de reacción, incluso dificultando el cálculo de distancias y la detección de señales. “A mayor velocidad, menor es el campo visual periférico. A 100 km/h, el ángulo se reduce considerablemente, limitando la visión lateral”, apunta la presidenta.

Un 12 % de los conductores nunca utiliza gafas de sol al volante 

La entidad asegura que las gafas de sol son imprescindibles en la conducción. A pesar de esta contundente afirmación, recuerda que un 12 % de los conductores nunca utiliza gafas de sol y un 33 % solo las usa de forma ocasional. El Colexio apunta que las gafas de sol deben adquirirse siempre en establecimientos sanitarios de óptica. Según el Colexio, el 70 % de las gafas de sol que se venden en España (fuera de los establecimientos sanitarios de óptica) no cumplen con las normas de seguridad sanitarias. 

Las gafas de sol más adecuadas según los optometristas son las que tienen filtro solar de categoría menor de 4. El color de los cristales que recomiendan es el gris, ya que transmite uniformemente la luz a través del espectro y respeta mejor los colores naturales. También aconsejan el cristal polarizado, ideal para la conducción ya que evita los reflejos más molestos del sol, y tratamientos antirreflejantes.

En cuanto a los conductores de motocicletas y ciclomotores, el Colexio indica que deben llevar gafas de sol que sean lo suficientemente envolventes para impedir que las partículas de polvo u otros cuerpos extraños penetren en los ojos, además de gafas que no limiten el campo de visión, evitando las monturas anchas que obstaculizan la visión lateral.

“Una protección solar adecuada, mediante gafas de sol, puede atenuar y evitar los efectos de la radiación, que se traducen en una serie de riesgos en carretera. Situaciones como conducir con el sol de frente y al anochecer y al atardecer, con los reflejos en el asfalto mojado o con los destellos de la luz del mediodía sobre el capó de otros vehículos provoca, en muchos casos, pérdida temporal de visión, incrementando el riesgo de accidentes de tráfico” –argumenta Esther Amaro–.

El Colexio considera que los haces de luz de otros vehículos y la luz natural o la radiación solar constituyen las dos principales fuentes de deslumbramiento al volante, además de otros factores externos o ambientales que inciden de forma directa en la visión del conductor, como son la conducción nocturna y la baja luminosidad.

Revisión con el óptico optometrista al menos una vez al año, especialmente a partir de los 40

El Colexio recuerda que es necesario acudir a las revisiones del óptico optometrista al menos una vez al año, especialmente a partir de los 40 años. Recuerda que una evaluación personalizada de las condiciones visuales juega un papel fundamental, especialmente cuando se tenga previsto realizar actividades donde la agudeza visual, la sensibilidad cromática, la estéreo-agudeza, el campo visual o la adaptación a la oscuridad adquieran gran importancia, como sucede en el caso de la seguridad vial.

Según el Colexio de Ópticos Optometristas de Galicia, “si todos los conductores nos revisásemos la vista cada año se reducirían los accidentes”. El problema está en que el 46 % de los automovilistas no lo hace, aumentando, por tanto, el riesgo de sufrir accidentes de tráfico, al igual que un 25 % de los jóvenes de entre 18 y 30 años que nunca se ha realizado un examen visual, incluso antes de coger al volante.  Así, el Colexio expone varios enemigos de la conducción:

-Fatiga visual: Todo lo que implica un uso continuado de los ojos provoca fatiga. La conducción requiere un esfuerzo constante con un altísimo grado de demanda visual. Ante la fatiga visual, el Colexio gallego recomienda parar el coche, cerrar los ojos o mirar a lo lejos, sin fijar la atención en ningún detalle, para que así se relajen los ojos. 

-Noche: Los accidentes de tráfico aumentan durante la noche y la agudeza visual se reduce hasta en un 70 %. No se perciben igual los colores, y se puede perder la sensación de relieve. Además, hay conductores que padecen miopía nocturna y que deberían usar las gafas correctoras durante la noche. Si se utilizan lentes de contacto, los ojos se resecan más, por lo que es conveniente, por la noche, sustituirlas por unas gafas correctoras dotadas de un cristal lo más transparente posible. 

-Amanecer y anochecer: Son las peores horas del día en cuanto a luminosidad se refiere. Los automovilistas que tienen defectos visuales lo van a notar especialmente. Además, en estos momentos del día el sol está muy bajo y se puede sufrir un deslumbramiento.
La entidad señala que sus síntomas principales son picor, sensación de ardor, lagrimeo y ojos rojos, “afectando al confort visual y a la calidad de vida” 

Aconseja utilizar gafas de sol envolventes y a los usuarios de lentes de contacto su modalidad desechable para una mayor protección del polvo y otras partículas en suspensión 

El Colexio Oficial de Ópticos Optometristas de Galicia ofrece una serie de recomendaciones para el cuidado de la salud visual en primavera, un momento del año en el que aumentan los niveles de polen en el aire y son más frecuentes las conjuntivitis alérgicas.

Según destaca el Colexio, la conjuntivitis alérgica sucede por la reacción de la conjuntiva al entrar en contacto con un alérgeno como es el polen, aunque también puede aparecer por reacción a ácaros, polvo, moho o caspa de animales. Según los últimos datos, el 25 % de la población padece esta afección. Las alergias son cada vez más prevalentes en España y, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), este tipo de patologías afectará a una de cada dos personas en las próximas décadas.

“La conjuntiva es una membrana que recubre la parte visible del globo ocular, excepto la córnea, y la cara interna de los párpados. Cuando se inflama por una reacción de hipersensibilidad a alérgenos provoca picor, sensación de ardor, lagrimeo y ojos rojos”, explica la presidenta del Colexio, Esther Amaro, que recuerda que este tipo de. conjuntivitis no ese contagiosa, a diferencia de la conjuntivitis vírica o bacteriana.

El Colexio señala que esta afección puede afectar de forma significativa “al confort visual y a la calidad de vida del paciente durante la temporada de polinización”. Para evitar o al menos minimizar la conjuntivitis alérgica el Colexio apunta que se deben tomar ciertas precauciones:

  • En la medida de lo posible, se aconseja evitar salir a la calle cuando los niveles de polen son altos, que suele ser por la mañana. Siempre se pueden comprobar los niveles de polen de la zona en que vivimos consultando la información disponible en internet.

  • Mantener las ventanas de casa de cerradas y circular con las ventanillas del coche subidas.

  • Mantener limpios los filtros del aire acondicionado.

  • Evitar frotar los ojos con las manos, una acción que podría empeorar los síntomas.

  • Utilizar gafas de sol envolventes, que cubran también los laterales para una mayor protección de los ojos.

  • Al llegar a casa, lavarse las manos y la cara con agua. Si es posible, se recomiendar cambiar la ropa y ducharse.

  • Lavar la ropa, las sábanas y las fundas de las almohadas con frecuencia y evitar secarlas al aire libre.

  • Los usuarios de lentes de contacto tendrán que extremar la higiene de las lentillas, ya que puede actuar como reservorios de polvo. Es posible que tengan que reducir su uso o utilizar lentes de contacto desechables diarias durante un período de tiempo para intentar impedir así cualquier acumulación de agentes alérgenos en su superficie

  • Es recomendable tener siempre a mano lágrimas artificiales sin conservantes para poder lavar los ojos cuando sea necesario.

  • Consultar a un profesional óptico optometrista si los síntomas son muy molestos o si empeoran.


También desde el Colexio se recomienda consultar a un especialista si aparecen algunos de estos síntomas: fuerte sensibilidad a la luz, visión borrosa, dolor intenso y/o secreción, ya que podrían indicar una conjuntivitis vírica o bacteriana.
Menores de 16 años con algún problema refractivo, especialmente los que están cursando Secundaria, son los pacientes beneficiarios de estas ayudas de hasta 100 euros por persona y año para la adquisición de gafas o lentes de contacto

El Colexio de Ópticos Optometristas de Galicia muestra su satisfacción por “una buena iniciativa” pensada para que la salud visual de los más pequeños no dependa de la situación económica de sus padres

El Colexio Oficial de Ópticos Optometristas de Galicia manifiesta su satisfacción por la implantación del Plan Veo en Galicia, un sistema de ayudas de hasta 100 euros por persona y año para la adquisición de gafas o lentes de contacto e, incluso, en el caso de las lentillas para cubrir el coste del líquido.

Destinado a niños, niñas y adolescentes de hasta 16 años con un problema de refracción diagnosticado, la iniciativa se ha puesto en marcha a través de un convenio entre el Ministerio de Sanidad y el Consejo General de Colegios de Ópticos- Optometristas.

La presidenta del Colexio gallego, Esther Amaro, señala que las gafas y lentes de contacto son de los pocos productos sanitarios que no tenían financiación del Sistema Nacional de Salud. Considera que el Plan Veo es “una buena iniciativa para que la salud visual de los más pequeños no tenga que depender de la situación económica de sus padres”.

Según los últimos datos, uno de cada diez menores tiene problemas de visión no corregidos por motivos económicos; además de que el 20 % de las personas alarga el uso de sus gafas durante años. Esther Amaro destaca que esta situación en la infancia puede implicar ver mal durante una etapa clave del desarrollo, afectando finalmente al aprendizaje del niño, a su autoestima y vida diaria.

Actualmente en Galicia se han adherido al convenio 558 establecimientos sanitarios de óptica, es decir, un 83 % del total de las ópticas que existen en la comunidad, que se ha convertido en el territorio con mayor porcentaje de establecimientos integrados en la iniciativa (ópticas por provincia: A Coruña, 242; Lugo, 67; Ourense, 51; y Pontevedra, 198). “Esta iniciativa es un avance en el reconocimiento de nuestra profesión”, indica Amaro.

En cuanto al número de pacientes, desde la puesta en marcha del Plan Veo el pasado 17 de diciembre, en las ópticas gallegas se han atendido 8.041 pacientes, un 7,41 % de total de España, siendo la quinta comunidad autónoma en número de pacientes. Por provincias, las ópticas de A Coruña han prestado sus servicios a 3.291 pacientes; en Lugo a 925; Ourense, 967; y Pontevedra ha atendido a 2.858.

Después de realizar el examen optométrico para detectar diferentes problemas refractivos en niños y adolescentes, como la miopía, hipermetropía, astigmatismo, anisometropía, ambliopía u ojo vago y estrabismo, el óptico optometrista tramitará, con gestiones bastante sencillas, la ayuda. Los jóvenes de entre 11 y 16 años –con una incidencia levemente superior en el género femenino–, que están cursando actualmente Secundaria, son los principales pacientes del Plan Veo, que fundamentalmente demandan gafas (86,9 %) y, en menor medida, lentes de contacto (14,95 %).
La entidad recuerda que estas lentes son productos sanitarios y no aconseja adquirirlas por internet   

Advierte que las lentes de fantasía no se pueden compartir, ni tampoco dormir con ellas puestas, evitando así posibles infecciones y lesiones como conjuntivitis, queratitis o erosiones epiteliales, y en los casos más graves incluso úlceras corneales

El Entroido gallego, las fiestas de Carnaval de la comunidad, mantiene tradiciones ancestrales en diversos puntos de Galicia, destacando especialmente el Entroido de la provincia de Ourense o los Xenerais da Ulla –Fiesta de Interés Turístico de Galicia­– en ocho concellos del área de Santiago. Tanto es así, que el Colexio Oficial de Ópticos Optometristas de Galicia ofrece una serie de recomendaciones para aquellas personas que van a utilizar lentes de contacto cosméticas (también llamadas de fantasía) para conseguir una caracterización perfecta de su disfraz.

El Colexio explica que las lentes de contacto, al estar colocadas directamente sobre la córnea del ojo, requieren una adaptación previa de un óptico optometrista que valorará el estado del ojo y la lágrima para determinar si la adaptación es posible. Por ello, la entidad destaca que incluso los usuarios de lentes de contacto convencionales deberían de consultar con un profesional profesional óptico optometrista antes de utilizar las lentes de contacto cosméticas. Además, el Colexio subraya que también el óptico optometrista instruirá al usuario en el uso, la manipulación y conservación de las lentes de contacto. Pero para realizar este examen, la entidad recuerda a los usuarios que soliciten la consulta con tiempo en los establecimientos sanitarios de óptica.

Según los ópticos optometristas gallegos, una lente de contacto inadecuada para el ojo, que se manipule incorrectamente o que no se cuide de la manera adecuada, puede provocar a la larga conjuntivitis, queratitis o erosiones epiteliales, todos ellos problemas sumamente molestos ante la sensibilidad del ojo, además de úlceras corneales en los casos más graves. “Los síntomas que se pueden tener si la adaptación o el mantenimiento de la lente de contacto no son correctos son sensación de sequedad y arenilla en los ojos, ojos rojos, picor o incluso dolor al quitárselas” –afirma la presidenta del Colexio, Esther Amaro–. 

Primero las lentes, después el maquillaje

En Carnaval resurgen las lentes de contacto cosméticas o de fantasía. Por ejemplo, si el disfraz es de Drácula, de hombre lobo, de zombi..., hay una gama muy amplia de lentes de contacto para emular cualquier tipo de animal o personaje fantástico o cambiar el color de los ojos. “Toda esta variedad hace que sean un complemento ideal para los disfraces, pero no debemos olvidar que siguen siendo lentes de contacto y como tales su uso debe ser supervisado por un profesional” –recuerda Amaro–.

El Colexio señala que es importante recordar que, al igual que no se utiliza cualquier producto para teñir el pelo o maquillarse, si se piensa en utilizar lentes de contacto de fantasía, hay que consultar siempre a un óptico optometrista. Advierte que se trata de un producto individual y personalizado que no se debe compartir, e indica que los usuarios tampoco deben dormir con las lentillas puestas, porque puede provocar infecciones o lesiones en los ojos.

La entidad colegial aconseja también usar una base líquida de maquillaje en vez de polvos, ya que se correrá un riesgo menor de que entren partículas en el ojo y la lentilla.

A la hora de manipularlas, los optometristas gallegos indican que es prioritario lavarse muy bien las manos con agua y jabón para eliminar suciedad, además de restos de maquillaje,  hilos o pelusas del disfraz o de la peluca que se puedan tener en las manos. Recuerda que primero debe colocarse la lente de contacto y después el maquillaje, y a la hora de retirarlas, debe quitarse primero la lente de contacto y a continuación el maquilaje. A continuación, los expertos apuntan que ya se pueden retirar las lentes, y seguidamente el maquillaje de la cara y ojos. 

También el Colexio se muestra preocupado ante el constante aumento de la venta de lentes de contacto por Internet. “El consumidor tiene que ser consciente de que las lentes deben ser siempre prescritas y adaptadas a cada usuario por un óptico optometrista, con el fin de evitar riesgos innecesarios asociados a su uso” –apuntan desde el Colexio–.

Además, para asegurar la correcta protección de la salud visual, los optometristas gallegos insisten en que “son las autoridades sanitarias quienes deben poner fin a la adquisición de lentes de contacto sin prescripción facultativa de un óptico optometrista, ya sea por Internet o en establecimientos no autorizados”.

Las lentes de contacto son productos sanitarios que entrañan cierto riesgo si no están prescritas y adaptadas por un óptico optometrista. Aunque la visión sea excelente, la adaptación es fundamental, y consiste en:

- Conocimiento de la salud general y visual del paciente.

- Estado del ojo: cantidad y calidad de la lágrima, estado de los párpados y de la córnea.

- Medida de la córnea: las lentillas tienen un grado de curvatura que debe ser adecuado al ojo portador.

- Instrucción para el uso, manipulación y conservación de las lentes.

- Seguimiento periódico para comprobar el proceso de acomodación y adaptación a las lentes de contacto.
Desaconseja utilizar cámaras, telescopios, prismáticos o filtros caseros para ver este acontecimiento astronómico que se podrá avistar de forma extraordinaria desde la comunidad gallega 

Advierte que su observación nunca se debe hacer mirando directamente al Sol por el peligro a sufrir daños graves y permanentes en la retina, o incluso ceguera si su contemplación es prolongada 

El Colexio Oficial de Ópticos Optometristas de Galicia ofrece unas recomendaciones para poder ver con seguridad visual el eclipse total de Sol que acontecerá el 12 de agosto y en el que Galicia será el primer territorio de España en observar cómo la Luna oculta por completo el Sol. El eclipse, que comenzará como parcial sobre las 19:30 horas, alcanzará la totalidad alrededor de las 20:30 horas, un horario que, según el Colexio, facilitará su avistamiento y aumentará el riesgo para la salud de los ojos al estar más bajo el Sol a esa hora y ya en esa época del verano.

El Colexio señala que, para poder realizar una observación segura, nunca se debe mirar el Sol directamente, a simple vista o con gafas de sol. Durante un eclipse solar total, que ocurre cuando la Luna se sitúa entre la Tierra y el Sol y proyecta su sombra sobre una parte del planeta, el Colexio explica que mirar sin una protección segura y adecuada puede dañar los ojos de forma permanente.

La entidad indica que tampoco debe observarse el sol con aparatos, como cámaras o instrumentos telescópicos o prismáticos, que no estén preparados para ello y dispongan de los filtros solares correspondientes y, por supuesto, tampoco debe observarse con filtros no homologados.

“Observar el Sol siempre entraña riesgos, pues la gran cantidad de radiación que emite a diversas longitudes de onda, principalmente infrarrojo, visible y ultravioleta, puede dañar la retina de forma grave o producir incluso ceguera si la contemplación es prolongada, si no ponemos los recursos adecuados” –argumenta la presidenta del Colexio, Esther Amaro–.

Para evitar cualquier accidente, los ópticos optometristas gallegos destacan que conviene observar el Sol proyectando su imagen sobre una cartulina, pantalla, pared o techo, y solo en caso de disponer de un filtro profesional, homologado para la observación visual del Sol, se puede usar para ello. Recuerdan que los filtros caseros están totalmente desaconsejados, tipo gafas de sol, cristales ahumados, radiografías, reflejos en el agua..., ya que ninguno de estos sistemas filtran la luz para observar de forma segura el Sol y pueden causar daños transitorios o permanentes en la vista.

El Colexio recomienda visualizar el Sol con proyección o también usando un filtro homologado, por ejemplo, los popularmente conocidas como gafas de eclipse  (ISO 12312-2:2015) , que reducen la luz solar en un factor superior a 30.000 veces, con un índice de opacidad 5 o mayor. El Colexio explica que estas gafas de eclipse deben cumplir la certificación correspondiente de la Comunidad Europea, y su uso debe realizarse siguiendo sus instrucciones, durante cortos periodos de tiempo (medio minuto) seguidos de descansos de mayor duración, y nunca deben utilizarse conjuntamente con unos prismáticos o un telescopio, instrumentos que requieren sus propios filtros colocados delante del objetivo.

Sobre la proyección, el Colexio apunta que el método más simple para proyectar la imagen del Sol consiste en utilizar dos cartulinas, a una de las cuales se le practicará un pequeño agujero. Explica que una de las cartulinas debe colocarse de espaldas al sol, de manera que la luz pase por el agujero y aparezca en la otra, situada a dos o tres palmos de distancia y a la sombra de la primera, lo que se conoce como una cámara oscura.

Otro sistema seguro y sencillo, según el Colexio, consiste en proyectar sobre una pared que esté a la sombra o sobre el techo la imagen del Sol obtenida con un espejo plano de mano, cubierto con un papel al que se ha recortado un agujero de entre 5 y 10 milímetros de diámetro.

En el caso de los niños, el Colexio precisa que sus ojos son más sensibles que los de los adultos y si se les nubla la vista o comienzan a tener molestias visuales tras observar el eclipse se debe acudir a urgencias oftalmológicas lo más rápidamente posible. Además, recuerda que las personas con problemas en la visión y quienes hayan consumido alcohol o drogas corren un alto riesgo por la dilatación de las pupilas y la pérdida de control.

Según el Colexio gallego, lo mejor es acudir a un establecimiento sanitario de óptica y que el óptico optometrista, como profesional encargado de la atención primaria de la salud visual, sea el que aconseje y prescriba a cada paciente la mejor solución para ver el eclipse si correr ningún riesgo.

Los próximos acontecimientos astronómicos visibles en España serán el 2 de agosto de 2027 con un nuevo eclipse solar total, y el 26 de enero de 2028 con un eclipse solar anular.
Ante las manifestaciones públicas realizadas por distintas sociedades oftalmológicas en relación con el Plan VEO, la Sociedad Española de Optometría, la Sociedad de Optometría y Contactología de la Comunidad Valenciana y la Sociedad Aragonesa de Optometría y Contactología consideran necesario realizar una aclaración conjunta, desde el respeto institucional, el rigor científico y el compromiso con la salud visual infantil.

El Plan VEO es una iniciativa ministerial de salud pública cuyo objetivo principal es garantizar el acceso universal y equitativo a la compensación visual de niños y adolescentes, eliminando barreras económicas que, como demuestran numerosos estudios, condicionan negativamente su desarrollo educativo, social y personal. Cualquier valoración del programa debe partir de esta realidad y del impacto demostrado que tiene la corrección visual temprana durante la infancia.

Los ópticos-optometristas son profesionales sanitarios con formación universitaria reglada, con un grado oficial de cuatro años en Óptica y Optometría, reconocido en el marco legal español y europeo. Esta formación incluye competencias específicas en evaluación de la función visual, detección de alteraciones visuales, compensación de defectos refractivos y establecimiento de criterios de derivación clínica cuando existe sospecha de patología ocular o sistémica.

El Plan VEO no atribuye a los ópticos-optometristas funciones diagnósticas médicas ni terapéuticas, ni invade competencias propias de la oftalmología. Su participación se limita estrictamente a los actos optométricos para los que están legal y profesionalmente habilitados, dentro de un modelo asistencial complementario, que ha demostrado ser seguro, eficaz y eficiente en numerosos sistemas sanitarios avanzados.

En relación con la insistencia en la necesidad de una evaluación oftalmológica completa y refracción bajo cicloplejia de forma sistemática, conviene recordar que la evidencia científica no respalda el uso universal de la cicloplejia en toda la población pediátrica, sino su indicación en situaciones clínicas concretas.

Plantear este procedimiento como requisito previo obligatorio en todos los casos supone una interpretación restrictiva de la buena práctica clínica y puede tener como consecuencia no deseada el retraso en la corrección visual de miles de menores.

Desde una perspectiva de salud pública, resulta esencial disponer de un modelo asistencial accesible, ágil y sostenible, que permita resolver de forma temprana los defectos refractivos simples y derivar adecuadamente aquellos casos que requieren atención oftalmológica. La colaboración entre ópticos-optometristas y oftalmólogos no solo es deseable, sino imprescindible para optimizar los recursos del sistema sanitario y ofrecer la mejor atención posible a la población infantil.

Rechazamos, por tanto, cualquier planteamiento que presente la actuación de los ópticos-optometristas como un riesgo para la seguridad del paciente o como una práctica ajena a la evidencia científica. Lejos de ello, su participación en el Plan VEO refuerza la detección precoz, mejora el acceso a la atención visual y contribuye a reducir desigualdades en salud, especialmente en los colectivos más vulnerables.

A nivel de salud pública, exigir una evaluación oftalmológica completa previa para todos los menores tendría consecuencias previsibles: sobrecargar el sistema sanitario, alargar las listas de espera y retrasar la corrección visual de miles de niños. Paradójicamente, en nombre de la seguridad, se acabaría garantizando que muchos menores sigan viendo mal durante más tiempo.

La participación de los ópticos-optometristas en el Plan VEO no debilita la seguridad del paciente; la refuerza. Facilita el acceso temprano a la compensación visual, mejora la detección precoz de problemas funcionales, que son la mayoría, y actúa como una puerta de entrada eficaz al sistema sanitario para los casos que requieren atención médica especializada. No sustituye al oftalmólogo, sino que optimiza su papel, permitiéndole centrarse allí donde realmente es insustituible: en el diagnóstico, cirugía y tratamiento de la patología ocular.

El debate sobre el Plan VEO agradecería menos dramatismo, menos apelaciones al miedo y más confianza en un modelo sanitario basado en la colaboración entre profesionales. Porque, en última instancia, el verdadero riesgo no está en que un niño reciba unas gafas prescritas o unas lentes de contacto por un óptico-optometrista, sino en que el ruido del debate nos haga olvidar lo esencial: que aún hay demasiados niños que siguen sin ver bien cuando podrían hacerlo.

Las entidades firmantes reiteramos nuestra plena disposición a colaborar con el Ministerio de Sanidad, las sociedades científicas y el resto de profesionales implicados para mejorar y evaluar de forma continua el Plan VEO, siempre desde el diálogo, el respeto mutuo y el reconocimiento de las competencias de cada profesión sanitaria.

Porque el objetivo común debe ser uno solo: que ningún niño vea limitado su desarrollo por una falta evitable de atención de salud visual.
Sonajeros de colores, libros táctiles, cubos apilables, puzles, juegos de mesa, libros ilustrados o kits de arte son buenas opciones de regalo para Papá Noel o los Reyes Magos 

La entidad aconseja evitar excesos en la alimentación para prevenir patologías como la retinopatía hipertensiva o diabética 

Santiago de Compostela, 9 de decembro de 2025 (Vía Láctea Comunicación).- La Navidad está a las puertas y con ella todas las actividades y celebraciones tradicionales de estas fechas. El Colexio Oficial de Ópticos Optometristas de Galicia recuerda que, para proteger la salud visual de los niños en Navidad, es importante equilibrar las actividades en interiores con las de exterior, combinando actividades de cerca con otras que impliquen mirar a lo lejos; limitar el tiempo de uso de pantallas para reducir la fatiga visual y la exposición al exceso de la luz azul; y elegir regalos que estimulen su desarrollo visual. También se deben prevenir accidentes con juguetes peligrosos y asegurar un entorno visual saludable con iluminación adecuada. “Las luces de Navidad brillantes pueden causar fatiga visual, y las luces LED blancas, especialmente de noche, pueden alterar el sueño al inhibir la melatonina” –destaca la presidenta del Colexio, Esther Amaro–.

Los regalos de Papá Noel y los Reyes Magos son otro elemento fundamental de la magia de la Navidad y muchas de las peticiones son tecnológicas, como los videojuegos o las tablets. El Colexio aconseja establecer límites de tiempo de uso de dispositivos electrónicos aplicando la regla 20-20-20: cada 20 minutos, que miren a 20 pies (6 metros) de distancia durante 20 segundos. Además, señala que es fundamental mantener una distancia prudencial con las pantallas y asegurarse de que el brillo no sea excesivo, así como evitar que los niños vean la televisión o usen dispositivos electrónicos antes de acostarse, y en ningún caso ver las pantallas a oscuras.

Aunque es cierto que los videojuegos contribuyen a mejorar la visión periférica, el Colexio recomienda otros juguetes que estimulen la visión de los niños durante su desarrollo, es decir, la memoria visual, la motilidad ocular –capacidad de seguir con los ojos un objeto en movimiento– y la coordinación entre el ojo y la mano. La entidad destaca que es mejor centrarse en regalos seguros y estimulantes, como los juguetes que fomenten el desarrollo visual, tipo libros ilustrados, juegos de mesa que requieran atención a detalles o kits de arte.

También el Colexio indica que es preciso evitar juguetes peligrosos que lancen proyectiles, que tengan piezas pequeñas o punzantes, y que no cumplan con las normativas de seguridad, en concreto el sello de la Unión Europea (CE), respetando siempre la edad recomendada.

Una de las ventajas de los juguetes es, según el Colexio, que permiten detectar problemas visuales en los niños, sobre todo hasta los seis años. Los optometristas explican que estos problemas se identifican cuando el pequeño tiene complicaciones para identificar colores o para coger un objeto porque no ve bien.

Además, el Colexio apela a la responsabilidad de los padres y madres para que jueguen con sus hijos y así puedan descubrir si tienen este tipo de problemas. Así, ante cualquiera de estos síntomas, el Colexio indica que los progenitores deben acudir con su hijo al óptico optometrista para que lo examine y determine si sufre algún problema de refracción u otras cuestiones oculares o de cualquier otro tipo por las que debería ser atendido por el especialista pertinente.

Durante los primeros meses de vida, los optometristas gallegos explican que los juguetes deben tener colores llamativos y muy vivos, para que el bebé le preste atención cuando se los acerquen a unos 20 centímetros, por ejemplo los tradicionales sonajeros. A partir del tercer mes, cuando comienza el desarrollo de la coordinación ojo-mano y se estabiliza la visión binocular y cromática, los especialistas destacan que los bebés pueden comenzar a jugar con cubos que se apilan u otros juguetes de formas geométricas.

A medida que crecen, entre los seis y los diez meses, el Colexio explica que empieza la etapa del suelo y el gateo, y es entonces cuando los bebés puede ver mejor su entorno. En esta etapa, la entidad destaca que es cuando hay que desarrollar su capacidad visual con juguetes como los libros táctiles que estimulan el enfoque de objetos y la percepción de colores.

También durante esta etapa y hasta los tres años, los optometristas indican que los bebés pasan de ver en blanco y negro a captar todas las tonalidades, ya con toda la visión desarrollada. Aconsejan los juguetes con combinaciones de colores y formas, como centros de actividades que ayudarán a captar todas las tonalidades y empezar a distinguirlas.

A partir de los tres años, los ópticos optometristas apuntan que podrán empezar a jugar con puzles o rompecabezas y juegos de ingenio para estimular mejor la percepción y la memoria visual. Es muy recomendable el Tangram, un sencillo juego que consiste en formar siluetas de figuras a base de piezas geométricas y que le permitirá al niño poner a prueba su creatividad e imaginación al tiempo que analiza formas geométricas, dimensiones y relaciones espaciales. “Es una forma lúdica de mejorar las habilidades sensoriales y motoras ayudando a la visualización, la percepción espacial, la memoria y la atención visual” –argumentan los optometristas gallegos–.

Por supuesto, el Colexio incluye en su lista de recomendaciones los clásicos juegos de mesa a partir de los seis años, como el parchís y la oca, que obligan a mover los ojos de forma parecida a como se haría al pasar de una palabra a otra durante la lectura y que constituyen un “excelente entrenamiento visual”. Además, señalan que la agudeza visual cobra una gran importancia en juegos tipo Memory, Dobble o Uno, que además ayudan en el desarrollo de habilidades básicas asociadas a la lectura, las matemáticas y la codificación.

Esther Amaro: “La subida de la tensión arterial, de los niveles de glucosa en sangre, el tabaquismo o el sedentarismo repercuten negativamente en nuestros ojos”

A pesar del ambiente festivo, el Colexio anima a todas las personas a no olvidarse de su salud visual durante estas semanas, porque descuidar la salud puede acarrear problemas en el organismo, incluidos los ojos. “La subida de la tensión arterial, de los niveles de glucosa en sangre, el tabaquismo o el sedentarismo repercuten negativamente en nuestros ojos” –argumenta la presidenta–.

El Colexio explica que el consumo de grasas, azúcares, alcohol y la falta de actividad física pueden aumentar el riesgo de hipertensión arterial lo que puede provocar visión borrosa en las primeras fases y, si el problema empeora, puede surgir la retinopatía hipertensiva o incluso una inflamación del nervio óptico.

También el Colexio aconseja un consumo modrado de dulces navideños, especialmente en las personas que padecen diabetes. Los ópticos optometristas destacan que, cuando la diabetes no se trata adecuadamente, puede provocar una pérdida grave de visión o incluso ceguera a través de dos afecciones llamadas retinopatía diabética y edema macular diabético. Aunque de menor gravedad, también los profesionales de la visión recuerdan que un mal control de los niveles de glucosa en sangre puede causar cambio de graduación, visión doble, opacidad del cristalino, glaucoma y alteración en la percepción de los colores.

El consumo de tabaco es otro de los hábitos que aumenta en Navidad, y sus agentes tóxicos pueden causar la aceleración de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE); daños en el nervio óptico, algo que se conoce como ambliopía del tabaco-alcohol y que ocasiona pérdida de la agudeza visual; aumento de las posibilidades de padecer retinopatía diabética en las personas diabéticas; cataratas, ya que este este problema es un 40 % más frecuente entre los fumadores debido a que los agentes tóxicos provocan la pérdida de transparencia del cristalino; así como ojo seco por el humo del tabaco, incluso en fumadores pasivos.

Para compensar los excesos, el Colexio recomienda moderarse en las comidas de los días anteriores a los festejos, optando por vegetales de hojas verdes (espinacas, col rizada o acelgas); pescado rico en omega-3 (salmón, sardinas, atún) para prevenir sequedad ocular y degenaración macular; frutas cítricas (naranjas, pomelos o mandarinas) ricas en vitamina C para ayudar a prevenir cataratas; zanahorias para enriquecerse de vitamina A esencial para una buena visión; y frutos secos y semillas ricos en omega-3 y vitamina E que pueden ayudar a proteger los ojos de los daños de los radicales libres. Además, la entidad recuerda que es fundamental beber al menos dos litros de agua al día, para evitar la deshidratación ocular,y realizar ejercicio físico, al menos andando una hora al día.