Esther Amaro, presidenta: “Los datos nos dicen que entre un 2 % y un 12 % de los conductores podría estar conduciendo con una agudeza visual inadecuada. Si pensamos en viajar, pensamos en poner a punto el coche, pero nos olvidamos de los más importante, los ojos”
La presidenta insta a la Consellería de Sanidade en la necesidad urgente de incluir de forma plena al óptico optometrista en la Atención Primaria del Sergas
La entidad ha celebrado hoy en A Coruña el Día Mundial de la Visión con un stand informativo en la Plaza de Lugo
El Colexio Oficial de Ópticos Optometristas de Galicia celebró hoy el Día Mundial de la Visión, promovido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y apoyado por el Colexio gallego que este año lo dedica a la visión y conducción. La presidenta del Colexio, Esther Amaro Quireza, y la delegada Territorial de la Xunta de Galicia en A Coruña, Belén do Campo, presentaron la efeméride en un stand informativo situado en la Plaza de Lugo de A Coruña. También estuvieron presentes en el evento otros directivos de la junta de gobierno del Colexio, como su secretaria, Rosa África Seoane, y los presidentes de honor del Colexio, el coruñés Eduardo Eiroa, y el vigués Enrique Valcárcel, así como el decano de la Facultade de Óptica y Optometría de la Universidade de Santiago (USC), Carlos García Resúa.
La carpa estará abierta en la Plaza de Lugo hasta las 18:00 horas con dos voluntarias estudiantes de Óptica y Optometría que repartirán información sobre visión y conducción a todas las personas interesadas que se acerquen a este punto informativo. Además, el Colexio ha facilitado esta misma información a todas las ópticas gallegas para que los profesionales ópticos optometristas puedan distribuírla entre sus pacientes en esta semana de puertas abiertas, del 5 al 11 de octubre.
Esther Amaro destacó que los ojos son el órgano sensorial encargado de enviar la información necesaria al cerebro para crear la visión y proporcionar una conducción lo más segura posible. “El tiempo de reacción ante posibles problemas es más rápido si nuestros ojos los detectan a tiempo. Si todos los conductores revisasen sua ojos una vez al año se reducirían los accidentes. Los datos nos dicen que entre un 2 % y un 12 % de los conductores podría estar conduciendo con una agudeza visual inadecuada. Por ejemplo, si pensamos en viajar, pensamos en poner a punto el coche, pero nos olvidamos de los más importante, los ojos”, apuntó.
La presidenta, como representante de los primeros agentes sanitarios encargados de la salud visual, hizo hincapié en la necesidad de realizar estas revisiones anuales, puesto que redundarían en una conducción segura.
Además, Amaro instó a las Administraciones Públicas a impulsar una Ley de Salud Visual para que las revisiones estean pautadas y la población tenga mejor acceso a ellas. También apuntó que el Colexio seguirá insistiendo a la Consellería de Sanidade en la necesidad urgente de incluir de forma plena al óptico optometrista en la Atención Primaria del Sergas, tal y como ya se está haciendo en otras autonomías, para que desde una atención primaria se puedan resolver los problemas visuales de la población gallega.
“Somos un profesional sanitario, formado en la universidad pública, totalmente desaprovechado por las autoridades sanitarias en Galicia. Los más perjudicados son los gallegos y gallegas que ven como su salud visual no recibe la atención de los profesionales ópticos optometristas como en otras autonomías. El 70 % de las primeras consultas de Oftalmología podrían ser resueltas por ópticos optometristas, lo que redundaría en más rapidez y mermaría las listas de espera del servicio hospitalario”, señaló.
La delegada de la Xunta en A Coruña, Belén do Campo, tuvo ocasión de conocer de primera mano las actividades informativas desarrolladas por el colectivo de ópticos optometristas y compartir la jornada con sus representantes. La delegada agradeció esta iniciativa que tiene como objetivo “chamar a atención sobre a importancia dunha correcta saúde visual para unha condución segura e animar á cidadanía a revisar a súa visión e informarse sobre os aspectos que deben terse en conta ao volante”. Destacó la importancia de revisar la vista antes de ponerse por primera vez al volante, los mayores y la población en general, y puso en valor la labor de los profesionales de la óptica y la optometría en la promoción de los cuidados de la salud visual y subrayó la importancia de facilitar a la ciudadanía información y recursos que contribuyan a la prevención y la detección de posibles problemas visuales.
El 46 % de los conductores no se revisa la vista ni una vez al año
El Colexio explica que la visión es el principal sentido utilizado en la conducción, por la que recibimos la mayor parte de la información necesaria para detectar la carretera, su trazado y peligros; percibir e interpretar señales y semáforos; controlar otros vehículos y peatones; calcular distancias y velocidades; detectar el movimiento; orientar la atención visual; adaptarse a diferentes condiciones de iluminación; y tomar las decisiones necesarias para una conducción segura. “La conducción es una tarea de percepción, análisis y reacción continua. Cuando pensamos en conducir, normalmente pensamos en el volante, los pedales, el motor o la velocidad. Sin embargo, antes de acelerar, frenar o girar, necesitamos algo fundamental: ver, interpretar lo que vemos y tomar una decisión”, destacan desde el colectivo.
Mantener una correcta salud visual es importante para la vida diaria, igual que lo es para la conducción habitual o para hacer viajes por carretera. El Colexio apunta a la prevención visual, destacando que es fundamental realizarse anualmente un examen optométrico, especialmente a partir de los 40 años. “El 80 % de la información que se percibe al conducir llega a través de la vista y el 90 % de las decisiones que se toman al volante dependen directamente del estado de la visión”, aclaran.
El Colexio considera que “si todos los conductores nos revisásemos la vista cada año se reducirían los accidentes”. Pero destaca que el problema está en que el 46 % de los automovilistas no lo hace, aumentando, por tanto, el riesgo de sufrir accidentes de tráfico; al igual que un 25 % de los jóvenes de entre 18 y 30 años que nunca se ha realizado un examen visual, incluso antes de coger el volante. Así, el Colexio expone varios enemigos de la conducción:
-Fatiga visual: Todo lo que implica un uso continuado de los ojos provoca fatiga visual. La conducción requiere un esfuerzo constante con un altísimo grado de demanda visual. La fatiga visual puede provocar visión borrosa; dificultad para enfocar correctamente; disminución de la agudeza visual; aumento del número y duración de los parpadeos; pérdida de atención visual; en situaciones de fatiga intensa, incluso ilusiones ópticas o percepciones erróneas de luces, sombras o deformaciones de la carretera; además de poder provocar riesgo de microsueños, durante los cuales el conductor puede dejar de procesar visualmente la carretera durante segundos críticos. Ante la fatiga visual, el Colexio gallego recomienda parar el coche, cerrar los ojos o mirar a lo lejos, sin fijar la atención en ningún detalle, para que así se relajen.
-Noche: Los accidentes de tráfico aumentan durante la noche y la agudeza visual se reduce hasta en un 70 %. No se perciben igual los colores, y se puede perder la sensación de relieve. Además, hay conductores que padecen miopía nocturna y que deberían usar las gafas correctoras durante la noche. Si se utilizan lentes de contacto, los ojos se resecan más, por lo que es conveniente, por la noche, sustituirlas por unas gafas correctoras dotadas de un cristal lo más transparente posible.
-Amanecer y anochecer: Son las peores horas del día en cuanto a luminosidad se refiere. Los automovilistas que tienen defectos visuales lo van a notar especialmente. Además, en estos momentos del día el sol está muy bajo y se puede sufrir un deslumbramiento.
Según los últimos datos, la entidad asegura que entre un 2 % y un 12% de la población podría estar circulando con una agudeza visual inadecuada o comprometida. “Es obligatorio el uso de gafas o lentes de contacto si la agudeza visual binocular no alcanza los mínimos legales, es decir, un 0,5 para particulares, y un 0,8 para conductores profesionales, además de tener un campo visual adecuado”, indica Esther Amaro. En este punto, el Colexio explica que el campo visual es la extensión del espacio que podemos percibir manteniendo la mirada fija en un punto. Suele ser de entre 180⁰ y 200⁰, pero el campo visual central, que es el que comparten los dos ojos y que proporciona visión en 3D, es de unos 120⁰. Durante la conducción se produce el denominado campo visual cinético, es decir, cuanto mayor es la velocidad, más se estrecha el campo de visión central debido al efecto túnel.
“No olvidemos que a una velocidad de 120 km/h recorremos 100 metros en tan solo 3 segundos. Si apartamos la vista de la vía durante ese tiempo, el vehículo recorrerá la longitud de un campo de fútbol completamente a ciegas. Es fundamental que llevemos siempre la corrección óptica más actualizada posible para evitar tener que mirar las señales o los indicadores del vehículo más tiempo del necesario y, por supuesto, evitar las distracciones”, destaca el Colexio. También la entidad recuerda que los problemas visuales comunes, como la miopía, el astigmatismo, la presbicia, el ojo seco, el glaucoma o las cataratas, pueden afectar a la nitidez y al campo de visión.
Un 12 % de los conductores nunca utiliza gafas de sol al volante
El Colexio asegura que las gafas de sol homologadas son imprescindibles en la conducción. A pesar de esta contundente afirmación, recuerda que un 12 % de los conductores nunca utiliza gafas de sol y un 33 % solo las usa de forma ocasional. La entidad apunta que las gafas de sol deben adquirirse siempre en establecimientos sanitarios de óptica. Según el Colexio, el 70 % de las gafas de sol que se venden en España (fuera de los establecimientos sanitarios de óptica) podrían no cumplir con las normas de seguridad sanitarias.
Las gafas de sol más adecuadas según los optometristas son las que tienenfiltro solar inferior a la categoría 4. El color de los cristales que recomiendan es el gris, ya que transmite uniformemente la luz a través del espectro y respeta mejor los colores naturales. También aconsejan el cristal polarizado, ideal para la conducción ya que evita los reflejos más molestos del sol, y tratamientos antirreflejantes en la cara interna de la lente, así como monturas finas o lentes curvas que no limiten la visión lateral. “Las gafas de sol son un importante elemento de seguridad durante la conducción diurna y reducen el deslumbramiento solar, disminuyen la fatiga visual, mejoran el confort visual, facilitan la percepción de la carretera y pueden ayudar a reducir reflejos molestos sobre superficies como la carretera, el capó del coche o el agua”, argumenta la entidad.
En cuanto a los conductores de motocicletas y ciclomotores, el Colexio indica que deben llevar gafas de sol que sean lo suficientemente envolventes para impedir que las partículas de polvo u otros cuerpos extraños penetren en los ojos, además de gafas que no limiten el campo de visión, evitando las monturas anchas que obstaculizan la visión lateral.
Por otra parte, el Colexio hace un llamamiento sobre el consumo al volante de alcohol u otras sustancias que pueden alterar las capacidades necesarias para una conducción segura, totalmente sancionado por la DGT. “El alcohol afecta directamente a la calidad de la información visual y también a la capacidad del cerebro para interpretarla y responder. Produce una falsa sensación de seguridad, reduce el campo visual y aumenta el efecto túnel, empeora la visión periférica, provoca movimientos oculares más lentos y menos eficaces, dificulta el cálculo de distancias al deteriorarse la convergencia ocular y también de velocidad, además de aumentar la sensibilidad al deslumbramiento, reducir la capacidad para percibir luces y señales, y causar fatiga visual y aumentar los tiempos de reacción más rápidamente”, destacan desde el colectivo.
La presidenta insta a la Consellería de Sanidade en la necesidad urgente de incluir de forma plena al óptico optometrista en la Atención Primaria del Sergas
La entidad ha celebrado hoy en A Coruña el Día Mundial de la Visión con un stand informativo en la Plaza de Lugo
El Colexio Oficial de Ópticos Optometristas de Galicia celebró hoy el Día Mundial de la Visión, promovido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y apoyado por el Colexio gallego que este año lo dedica a la visión y conducción. La presidenta del Colexio, Esther Amaro Quireza, y la delegada Territorial de la Xunta de Galicia en A Coruña, Belén do Campo, presentaron la efeméride en un stand informativo situado en la Plaza de Lugo de A Coruña. También estuvieron presentes en el evento otros directivos de la junta de gobierno del Colexio, como su secretaria, Rosa África Seoane, y los presidentes de honor del Colexio, el coruñés Eduardo Eiroa, y el vigués Enrique Valcárcel, así como el decano de la Facultade de Óptica y Optometría de la Universidade de Santiago (USC), Carlos García Resúa.
La carpa estará abierta en la Plaza de Lugo hasta las 18:00 horas con dos voluntarias estudiantes de Óptica y Optometría que repartirán información sobre visión y conducción a todas las personas interesadas que se acerquen a este punto informativo. Además, el Colexio ha facilitado esta misma información a todas las ópticas gallegas para que los profesionales ópticos optometristas puedan distribuírla entre sus pacientes en esta semana de puertas abiertas, del 5 al 11 de octubre.
Esther Amaro destacó que los ojos son el órgano sensorial encargado de enviar la información necesaria al cerebro para crear la visión y proporcionar una conducción lo más segura posible. “El tiempo de reacción ante posibles problemas es más rápido si nuestros ojos los detectan a tiempo. Si todos los conductores revisasen sua ojos una vez al año se reducirían los accidentes. Los datos nos dicen que entre un 2 % y un 12 % de los conductores podría estar conduciendo con una agudeza visual inadecuada. Por ejemplo, si pensamos en viajar, pensamos en poner a punto el coche, pero nos olvidamos de los más importante, los ojos”, apuntó.
La presidenta, como representante de los primeros agentes sanitarios encargados de la salud visual, hizo hincapié en la necesidad de realizar estas revisiones anuales, puesto que redundarían en una conducción segura.
Además, Amaro instó a las Administraciones Públicas a impulsar una Ley de Salud Visual para que las revisiones estean pautadas y la población tenga mejor acceso a ellas. También apuntó que el Colexio seguirá insistiendo a la Consellería de Sanidade en la necesidad urgente de incluir de forma plena al óptico optometrista en la Atención Primaria del Sergas, tal y como ya se está haciendo en otras autonomías, para que desde una atención primaria se puedan resolver los problemas visuales de la población gallega.
“Somos un profesional sanitario, formado en la universidad pública, totalmente desaprovechado por las autoridades sanitarias en Galicia. Los más perjudicados son los gallegos y gallegas que ven como su salud visual no recibe la atención de los profesionales ópticos optometristas como en otras autonomías. El 70 % de las primeras consultas de Oftalmología podrían ser resueltas por ópticos optometristas, lo que redundaría en más rapidez y mermaría las listas de espera del servicio hospitalario”, señaló.
La delegada de la Xunta en A Coruña, Belén do Campo, tuvo ocasión de conocer de primera mano las actividades informativas desarrolladas por el colectivo de ópticos optometristas y compartir la jornada con sus representantes. La delegada agradeció esta iniciativa que tiene como objetivo “chamar a atención sobre a importancia dunha correcta saúde visual para unha condución segura e animar á cidadanía a revisar a súa visión e informarse sobre os aspectos que deben terse en conta ao volante”. Destacó la importancia de revisar la vista antes de ponerse por primera vez al volante, los mayores y la población en general, y puso en valor la labor de los profesionales de la óptica y la optometría en la promoción de los cuidados de la salud visual y subrayó la importancia de facilitar a la ciudadanía información y recursos que contribuyan a la prevención y la detección de posibles problemas visuales.
El 46 % de los conductores no se revisa la vista ni una vez al año
El Colexio explica que la visión es el principal sentido utilizado en la conducción, por la que recibimos la mayor parte de la información necesaria para detectar la carretera, su trazado y peligros; percibir e interpretar señales y semáforos; controlar otros vehículos y peatones; calcular distancias y velocidades; detectar el movimiento; orientar la atención visual; adaptarse a diferentes condiciones de iluminación; y tomar las decisiones necesarias para una conducción segura. “La conducción es una tarea de percepción, análisis y reacción continua. Cuando pensamos en conducir, normalmente pensamos en el volante, los pedales, el motor o la velocidad. Sin embargo, antes de acelerar, frenar o girar, necesitamos algo fundamental: ver, interpretar lo que vemos y tomar una decisión”, destacan desde el colectivo.
Mantener una correcta salud visual es importante para la vida diaria, igual que lo es para la conducción habitual o para hacer viajes por carretera. El Colexio apunta a la prevención visual, destacando que es fundamental realizarse anualmente un examen optométrico, especialmente a partir de los 40 años. “El 80 % de la información que se percibe al conducir llega a través de la vista y el 90 % de las decisiones que se toman al volante dependen directamente del estado de la visión”, aclaran.
El Colexio considera que “si todos los conductores nos revisásemos la vista cada año se reducirían los accidentes”. Pero destaca que el problema está en que el 46 % de los automovilistas no lo hace, aumentando, por tanto, el riesgo de sufrir accidentes de tráfico; al igual que un 25 % de los jóvenes de entre 18 y 30 años que nunca se ha realizado un examen visual, incluso antes de coger el volante. Así, el Colexio expone varios enemigos de la conducción:
-Fatiga visual: Todo lo que implica un uso continuado de los ojos provoca fatiga visual. La conducción requiere un esfuerzo constante con un altísimo grado de demanda visual. La fatiga visual puede provocar visión borrosa; dificultad para enfocar correctamente; disminución de la agudeza visual; aumento del número y duración de los parpadeos; pérdida de atención visual; en situaciones de fatiga intensa, incluso ilusiones ópticas o percepciones erróneas de luces, sombras o deformaciones de la carretera; además de poder provocar riesgo de microsueños, durante los cuales el conductor puede dejar de procesar visualmente la carretera durante segundos críticos. Ante la fatiga visual, el Colexio gallego recomienda parar el coche, cerrar los ojos o mirar a lo lejos, sin fijar la atención en ningún detalle, para que así se relajen.
-Noche: Los accidentes de tráfico aumentan durante la noche y la agudeza visual se reduce hasta en un 70 %. No se perciben igual los colores, y se puede perder la sensación de relieve. Además, hay conductores que padecen miopía nocturna y que deberían usar las gafas correctoras durante la noche. Si se utilizan lentes de contacto, los ojos se resecan más, por lo que es conveniente, por la noche, sustituirlas por unas gafas correctoras dotadas de un cristal lo más transparente posible.
-Amanecer y anochecer: Son las peores horas del día en cuanto a luminosidad se refiere. Los automovilistas que tienen defectos visuales lo van a notar especialmente. Además, en estos momentos del día el sol está muy bajo y se puede sufrir un deslumbramiento.
Según los últimos datos, la entidad asegura que entre un 2 % y un 12% de la población podría estar circulando con una agudeza visual inadecuada o comprometida. “Es obligatorio el uso de gafas o lentes de contacto si la agudeza visual binocular no alcanza los mínimos legales, es decir, un 0,5 para particulares, y un 0,8 para conductores profesionales, además de tener un campo visual adecuado”, indica Esther Amaro. En este punto, el Colexio explica que el campo visual es la extensión del espacio que podemos percibir manteniendo la mirada fija en un punto. Suele ser de entre 180⁰ y 200⁰, pero el campo visual central, que es el que comparten los dos ojos y que proporciona visión en 3D, es de unos 120⁰. Durante la conducción se produce el denominado campo visual cinético, es decir, cuanto mayor es la velocidad, más se estrecha el campo de visión central debido al efecto túnel.
“No olvidemos que a una velocidad de 120 km/h recorremos 100 metros en tan solo 3 segundos. Si apartamos la vista de la vía durante ese tiempo, el vehículo recorrerá la longitud de un campo de fútbol completamente a ciegas. Es fundamental que llevemos siempre la corrección óptica más actualizada posible para evitar tener que mirar las señales o los indicadores del vehículo más tiempo del necesario y, por supuesto, evitar las distracciones”, destaca el Colexio. También la entidad recuerda que los problemas visuales comunes, como la miopía, el astigmatismo, la presbicia, el ojo seco, el glaucoma o las cataratas, pueden afectar a la nitidez y al campo de visión.
Un 12 % de los conductores nunca utiliza gafas de sol al volante
El Colexio asegura que las gafas de sol homologadas son imprescindibles en la conducción. A pesar de esta contundente afirmación, recuerda que un 12 % de los conductores nunca utiliza gafas de sol y un 33 % solo las usa de forma ocasional. La entidad apunta que las gafas de sol deben adquirirse siempre en establecimientos sanitarios de óptica. Según el Colexio, el 70 % de las gafas de sol que se venden en España (fuera de los establecimientos sanitarios de óptica) podrían no cumplir con las normas de seguridad sanitarias.
Las gafas de sol más adecuadas según los optometristas son las que tienenfiltro solar inferior a la categoría 4. El color de los cristales que recomiendan es el gris, ya que transmite uniformemente la luz a través del espectro y respeta mejor los colores naturales. También aconsejan el cristal polarizado, ideal para la conducción ya que evita los reflejos más molestos del sol, y tratamientos antirreflejantes en la cara interna de la lente, así como monturas finas o lentes curvas que no limiten la visión lateral. “Las gafas de sol son un importante elemento de seguridad durante la conducción diurna y reducen el deslumbramiento solar, disminuyen la fatiga visual, mejoran el confort visual, facilitan la percepción de la carretera y pueden ayudar a reducir reflejos molestos sobre superficies como la carretera, el capó del coche o el agua”, argumenta la entidad.
En cuanto a los conductores de motocicletas y ciclomotores, el Colexio indica que deben llevar gafas de sol que sean lo suficientemente envolventes para impedir que las partículas de polvo u otros cuerpos extraños penetren en los ojos, además de gafas que no limiten el campo de visión, evitando las monturas anchas que obstaculizan la visión lateral.
Por otra parte, el Colexio hace un llamamiento sobre el consumo al volante de alcohol u otras sustancias que pueden alterar las capacidades necesarias para una conducción segura, totalmente sancionado por la DGT. “El alcohol afecta directamente a la calidad de la información visual y también a la capacidad del cerebro para interpretarla y responder. Produce una falsa sensación de seguridad, reduce el campo visual y aumenta el efecto túnel, empeora la visión periférica, provoca movimientos oculares más lentos y menos eficaces, dificulta el cálculo de distancias al deteriorarse la convergencia ocular y también de velocidad, además de aumentar la sensibilidad al deslumbramiento, reducir la capacidad para percibir luces y señales, y causar fatiga visual y aumentar los tiempos de reacción más rápidamente”, destacan desde el colectivo.










