Los optometristas gallegos aprenden juegos visuales para corregir disfunciones que afectan al rendimiento escolar de los niños

El Colegio de Ópticos-Optometristas de Galicia celebra este fin de semana un curso práctico sobre terapia visual en Santiago, que impartirá el especialista infantil Manuel Cebeiro

El Colegio de Ópticos-Optometristas de Galicia organiza este fin de semana un curso práctico sobre “Disfunciones binoculares y acomodativas. Terapia Visual”, que se celebrará en la sede de la entidad en Santiago (calle Salvador García Bodaño, 2, 1º C), mañana sábado de 16:30 a 20:30 horas y el domingo en horario de 9:30 a 13:50 horas. La formación, a la que asistirán treinta y nueve optometristas, está impartida por el óptico-optometrista, técnico especialista en pedagogía hemisferial, en el diagnóstico de la lateralidad y desarrollo infantil y atención temprana, Manuel Cebeiro.

El especialista explica que la terapia visual es una técnica optométrica basada en ejercicios visuales de entrenamiento y rehabilitación, destinados a solucionar problemas binoculares y acomodativos. Está indicada para mejorar y agilizar ciertas habilidades del sistema visual, como la capacidad de estimular o relajar el sistema de enfoque, los movimientos de los ojos o los procesos de percepción visual. “Con la terapia visual se trata de enseñar al ojo las capacidades necesarias para poder realizar trabajos visuales sin esfuerzo y de manera más eficaz. Es un programa personalizado, en varias fases, que depende sobre todo de la problemática de cada paciente y de la edad” –indica–.

Cuando un paciente presenta alguna disfunción, Cebeiro recomienda esta terapia para solucionar alteraciones en la visión binocular –aquella en la que los dos ojos se utilizan conjuntamente– y otras limitaciones como los problemas de rendimiento escolar y el aumento de la miopía. En los casos de estrabismos donde se aconseja cirugía, el experto explica que es recomendable realizar terapia visual antes y después de la operación para conseguir resultados óptimos.

En la consulta, el experto destaca que se le pautan al paciente una serie de actividades que luego tendrá que repetir. “El paciente debe entrenar todos los días durante el tratamiento para obtener unos buenos resultados y que estos se mantengan a lo largo del tiempo, ya que si no puede haber retrocesos y de nuevo quejas visuales”, explica. Durante el curso, los asistentes aprenderán a hacer una terapia y sus diferentes procedimientos, y practicarán los ejercicios para que les resulte más sencillo entenderlos y transmitirlos a los pacientes.

“Cuando las habilidades de nuestros ojos están correctas desparecen o disminuyen los dolores de cabeza, la fatiga en cerca, la visión doble, síntomas cada vez más comunes que surgen a edades más tempranas”

Esta terapia está indicada para todas aquellas personas –niños, jóvenes o adultos– que sufren alguna disfunción visual, que con la habitual prescripción óptica no se ha podido solucionar completamente, o que presenten sintomatología asociada a cualquier tarea visual y que, en consecuencia, tienen un bajo rendimiento escolar, laboral o deportivo.

“Se pude aumentar el rendimiento mediante la eliminación de las dificultades visuales que interfieren en el aprendizaje, sobre todo de la lectura y escritura”, apunta. También señala que la terapia visual se recomienda para la recuperación del ojo vago (ambliopía), e  incluso se aplica para el control de la evolución de la miopía, con el objetivo de frenar o ralentizar su progresión.

Cebeiro indica que la mayoría de los pacientes suelen ser niños, por lo que se utilizan juegos en la terapia para estimular la función visual que se quiere potenciar. En concreto, explica que para corregir problemas de convergencia (capacidad del sistema visual para mantener la fijación de los ojos en algún objeto o estímulo), potenciar el cambio de foco o la acomodación los niños hacen dibujos, miran láminas para buscar una imagen –del tipo “Buscando a Wally”–, siguen el movimiento de una canica o realizan trabajos manuales, como colocar cuentas en un hilo. “Cuando las habilidades de nuestros ojos están correctas desparecen o disminuyen los dolores de cabeza, la fatiga en cerca, la visión doble, síntomas cada vez más comunes que surgen a edades más tempranas”, lamenta.